El Fondo de Defensa del Medio Ambiente (FDE) y varios otros grupos han presentado una petición ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) solicitando la revocación de la regulación del aditivo colorante con respecto al uso de dióxido de titanio en los alimentos.
La petición sostiene que estos colorantes suponen riesgos para la salud humana, en particular para los niños. El EDF sostiene que los colorantes alimentarios sintéticos se han relacionado con la hiperactividad y otros problemas de conducta en los niños y también podrían estar relacionados con el cáncer.
Actualmente, la FDA está buscando comentarios del público sobre la petición, que serán considerados antes de tomar cualquier decisión.